«Cartucho» de Nellie Campobello
Por, Luis Fernando Alcantar (8 de Enero 2025)
En Cartucho, publicado en 1931, se encuentra el cruce de lo personal con lo histórico (y su fragmentación progresiva) vía treinta y tres textos –relatos, para usar la denominación de Nellie Campobello– que se desarrollan en pasajes impresionantes, vívidos, impulsados por el asunto de una escritura poderosa e imaginativa.
Campobello crea una perspectiva en la que sitúa a una niña como memoria de los guerreros, personajes anónimos y trágicos que murieron fusilados en Parral, Chihuahua.
Mediante elipsis y sinécdoques, genera un entramado donde el uso del lenguaje es puntual y con oído privilegiado para desplegar diálogos naturalistas. Así, la lectura a la que invita la autora resulta deslumbrante, a partir de su visión de hechos históricos.

Nellie Campobello – Colección: Carlos Monsiváis / Museo del Estanquillo
A Cartucho no se le puede encasillar solo en el territorio de la llamada «Novela de Revolución»; más bien, trasciende esa etiqueta. Su trascendencia va más allá de géneros, y esta obra debe ser ubicada entre las magistrales de la literatura.
(Francisca Ernestina Moya Luna, conocida como Nellie Campobello (1900-1986), fue una destacada narradora y testigo de la Revolución Mexicana, además de una pionera del ballet en México. Considerada la primera narradora moderna del siglo XX mexicano, su obra incluye títulos como Cartucho y Las manos de Mamá, en los que retrata la realidad de la Revolución. Tras la muerte de su madre, se mudó a la Ciudad de México, donde también brilló como bailarina, siendo reconocida como la primera Prima Ballerina de México.)
Algunos especialistas, como Jorge Aguilar Mora, han mencionado que, sin Pedro Páramo, no habría Cien años de soledad. Y aquí podemos decir que, sin Cartucho, no habría Pedro Páramo.
Y es que, si Juan Rulfo comenzó a trabajar con los silencios, ya unos años antes, Nellie Campobello hacía lo propio: extraer significados y relaciones con el silencio al confrontarlo de forma personal, para llevar a sus lectores a un viaje especial.
A través de viñetas veloces, una estructura coral y, más allá de la travesía narrativa, da lugar a una expedición al lenguaje mismo. Por ello, y después de mucho tiempo, es justo que Cartucho tenga el reconocimiento que se le ha debido. También su autora, por supuesto.
Cartucho puede comprarse en diversas ediciones: COMPRAR.

Ediapsa (México, 1940). 211 páginas.